Cada mes pagas la luz, el gas, los domicilios. Y cada mes, si la factura no está a tu nombre, el beneficio de renta se lo lleva otra persona. Aquí están los 5 lugares donde se te escapa.
La regla es simple: el 1% de todo lo que compras con factura electrónica a tu nombre se resta de tu renta (Art. 336 del Estatuto Tributario), hasta 240 UVT al año. No hay que hacer trámites: la DIAN cruza cada factura con tu cédula sola. El detalle que a nadie le cuentan es que si la factura sale a nombre de otro, ese otro se queda con tu beneficio. Y eso pasa más seguido de lo que crees.
Luz, gas y agua casi siempre siguen a nombre del propietario. Tú pagas, él deduce. Pide el cambio de datos de facturación a tu nombre en Codensa, EPM, AIRE o Gases del Caribe.
Pides comida casi a diario, pero si no cargaste tus datos de facturación, la factura no queda a tu nombre. Se arregla una sola vez: actualiza tus datos en Rappi.
Cada carrera puede darte factura, pero solo si configuraste tus datos. Actualiza la facturación en Uber y deja de perder esas.
El "¿con factura o sin factura?" te está costando. Siempre di tu cédula y pide factura electrónica: ver cómo pedirla a tu nombre.
Aunque pidas bien las facturas, si no llevas la cuenta no sabes cuánto llevas ni cuánto te falta — y lo que no se ve, no motiva a seguir pidiendo. flo lo cuenta por ti automáticamente.
flo lee las facturas electrónicas que ya llegan a tu correo, las suma y te muestra cuánto llevas capturado del 1% este año — en vivo, sin que anotes nada. Y te avisa cuando detecta que estás dejando ir plata. Gratis, sin claves de banco.